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Asamblea Mundial de Pax-Romana en Barcelona

(Jordi Llisterri-CR) "Misericordia y justicia son dos dimensiones de una única realidad que se desarrollan progresivamente hasta la plenitud del amor". Son las palabras del papa Francisco en la convocatoria del Año de la Misericordia que han marcado la Asamblea Mundial del Movimiento Internacional de Intelectuales Católicos Pax-Romana que se ha celebrado este fin de semana en Barcelona. La apertura de este viernes en el Auditorio de la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales Blanquerna contó con una intervención en vídeo del teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, uno de los referentes de la teología de latinoamericana de una Iglesia pobre y para los pobres .

"La gratuidad del amor está radicalmente opuesta a la creciente indiferencia ante los sufrimientos de tantas personas que el Papa no deja de denunciar", remarcó Gutiérrez a los participantes de este encuentro Mundial con representantes de los cinco continentes y de una treintena de países. El lema del debate de los cuatro días de la Asamblea fue "De la indiferencia a la misericordia. Nuestro compromiso?"

"La misericordia no se limita a tener buenos sentimientos, va más lejos, y rechaza el maltrato y el abuso, y el sufrimiento que se deriva", insistió Gutiérrez en su mensaje. Así, "la justicia, además de ser un asunto primordial en la convivencia social, es central en el mensaje bíblico, que la menciona especialmente en referencia a la situación injusta del pobre". También distinguió, citando Pablo VI, que "la legalidad puede ser justa o injusta" y que "la Biblia nos habla de una justicia impregnada de amor, que va más allá de la justicia contractual y de sus exigencias formales".

Gutiérrez, un mundo donde todo se "post", pidió a los profesionales e intelectuales que trabajen para lograr un mundo de "postpobresa".

La 32ª Asamblea Mundial del Movimiento Internacional de Intelectuales Católicos-Pax Romana se celebra durante cuatro días en Barcelona en el Centro Salesiano Martí Codolar. Durante el fin de semana se realizó una sesión de estudios que estuvo abierta a los miembros de las entidades catalanas de Pax Romana. [Aquí puede leer entera la aportación de Gustavo Gutierrez o ver el vídeo ya que, con 88 años, finalmente no se pudo desplazar a Barcelona:]

La misericordia en la politica

La inauguración de la Asamblea Mundial contó con la bienvenida de los obispos de la Tarraconense con la presencia de los arzobispo Juan José Omella y Jaume Pujol. El jesuita Josep Maria Rambla, uno de los misioneros de la misericordia nombrado por el papa Francisco, dio una conferencia inicial sobre misericordia y la acción política.

Añadiéndose a la intervención de Gutiérrez, Rambla pidió "exorcizar la misericordia" para evitar que se entienda como "una debilidad o un sentimentalismo". Para ello hay que presentar la misericordia como "el alma de la solidaridad".

Lo que habría que conseguir es que no fuera "sólo un llamamiento a los católicos: hay que llevar la misericordia a la política". Una pregunta sería "¿qué pasaría si en las Naciones Unidas, el Banco Mundial, el FMI, el Consejo de Seguridad ... si hubiera la mitad de sus miembros con el virus de la misericordia". Para Rambla también hay que practicar la misericordia con humildad y con alegría: "la alegría es una asignatura pendiente del cristianismo, una alegría fruto de la justicia y de la fraternidad".

En la intervención inaugural, el arzobispo Omella también destacó la centralidad de misericordia en la vida cristiana. También en el mundo intelectual, porque "todos tenemos el peligro de quedarnos en el mundo de las ideas, en lugar de mirar los ojos y los nombres de cada persona". Hay que "bajar a lo concreto", sobre todo porque "la sociedad no la cambiaremos si no cambiamos nosotros".

Juan José Omella recordó su experiencia misionera y las diversas estancias en África como muestra de lo que puede aportar la red mundial que es el cristianismo: "En África ves como se globaliza la acogida, en cambio, en el mundo occidental globalicemos la individualismo y la indiferencia que impide vivir la misericordia ".

Un país mediterráneo

En el acto también intervinieron el presidente mundial de Pax-Romana y los representantes de las tres entidades catalanas que forman parte de esta red mundial con casi un siglo de historia y reconocida por Santa Sede.

El presidente mundial del MIIC-Pax Romana, el economista peruano Javier Iguíñiz, destacó que "el carisma del movimiento es atender las necesidades de las personas, pero también estudiarlas", lo que pide el Papa Francisco cuando dice que hay que ir a las causas de la pobreza. Esto lleva a las sesenta entidades de todo el mundo que están federadas al movimiento internacional a mantener "la tensión entre lo práctico y lo académico, una tensión que no queremos que desaparezca".

La bienvenida a los participantes la ofreció la presidenta del Movimiento de Profesionales Católicos de Barcelona, ​​Noemí Ubach. Una bienvenida a "un país mediterráneo con más de mil años de historia y abierto al mundo". Y también de una iglesia local que "vivimos la fe en comunidad y la queremos transmitir a nuestros hijos". Josep Maria Carbonell, presidente de la Fundació Joan Maragall, y Núria Sastre, presidenta del Grupo de Juristas Roda Ventura, también intervinieron representando las otras dos entidades que forman parte de Pax-Romana en Cataluña.

A la apertura asistieron representantes de Gobierno como el director general de Asuntos Multilaterales y Europeos, Manuel Manonelles, el director general de Asuntos Religiosos, Enric Vendrell, y el director del IEMed, Senén Florensa. También se hicieron presentes representantes de diversas instituciones diocesanas y personalidades de las entidades vinculadas a Pax-Romana como el presidente Joan Rigol o el jurista Eugeni Gay.

"Debemos ayudar a Francisco"

En la sesión de estudios que se hizo el fin de semana en Martí Codolar se trataron temas vinculados a las desigualdades y las respuestas que puede dar la Doctrina Social de la Iglesia a través de varios testimonios y experiencias locales. También se presentó el trabajo que realizan los representantes de Pax-Romana en organismos internacionales como Naciones Unidas, la UNESCO o el Consejo de Europeo de Derechos Humanos. La crisis de los refugiados fue uno de los temas más presentes en las jornadas, y se instó a los movimientos europeos a trabajar y coordinarse más en este ámbito. También se pidió reforzar el compromiso en el mundo educativo como herramienta para evitar que la pobreza y las desigualdades se extiendan.

"Debemos ayudar a Francisco", remarcó el presidente Javier Iguíñiz en las conclusiones de la sesión de estudios. La propuesta del Papa Francisco está en la línea del trabajo que ha hecho el movimiento desde su fundación en 1921. Pero Francisco, incluso dentro de la Iglesia, "no tiene una tarea fácil". Iguíñiz cerró la jornada recordando que la "misericordia es un compromiso con diferentes dimensiones" que pasa por el ámbito institucional y por el personal. En este sentido destacó la potencia de una red internacional como Pax-Romana que hay que aprovechar más los movimientos locales.

El domingo el obispo auxiliar de Barcelona Sebastià Taltavull presidió la eucaristía y también pidió apoyar con hechos lo que pide el Papa Francisco. Hay que aplicar lo que pide el Papa cuando dice que es mejor una iglesia accidentada que enferma porque "hay una multitud hambrienta". Para Taltavull hay que tener siempre presente que "la buena nueva es que todos -sin distinción alguna, ni de raza, ni de sexo, ni de religión, ni de condición social, económica o de comportamiento moral- estamos llamados al seguimiento de Jesús y a hacer el bien a todos, especialmente a los más pobres ". Un mensaje que se ha reforzado con el lema "Tu eres la llave" y que se ha concretado con la entrega de una llave a todos los participantes al final de la misa.

El obispo presidió la misa acompañado, entre otros, del consiliario mundial de Pax Romana, Luis María Goicoechea, y del consiliario del Movimiento de Profesionales, Sergi Gordo.

La asamblea mundial también ha servido para que los participantes de todo el mundo conocieran Barcelona con una visita al centro histórico de Barcelona y en la Basílica de la Sagrada Familia que se hizo el domingo por la tarde.