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(Jesuitas) El centro de estudios Cristianisme i Justícia ha publicado recientemente su último cuaderno. En esta ocasión, cuatro teólogos a partir de diferentes argumentos biblícos, teológicos y eclesiológicos, confluyen hacia la necesidad de una aplicación del principio de misericordia en el caso de los divorciados vueltos a casar que, sin menoscabar el valor de la indisolubilidad matrimonial, de a la acogida y la comunión una mayor centralidad.

Con ocasión del sínodo sobre la familia celebrado en Roma a finales del 2014, cinco cardenales, entre ellos G. Müller, actual prefecto de la congregación de la fe, publicaron un libro titulado Permanecer en la verdad de Cristo, en el que se manifestaban contrarios a la admisión a los sacramentos de divorciados vueltos a casar. Esto motivó que cuatro teólogos vinculados a Cristianisme i Justícia decidieran escribir sus reflexiones no pretendiendo ninguna confrontación sino solamente aportar argumentos para el debate, y siempre desde una postura que intenta poner la misericordia, la acogida y la comprensión en el centro.

El cuaderno titulado Rehacer la vida. Divorcio, acogida y comunión y que acaba de publicarse con el n. 192 de la colección de Cuadernos de Cristianisme i Justícia (diciembre de 2014), ha sido escrito por Xavier Alegre, José I. González Faus, Jesús Martínez Gordo y Andrés Torres Queiruga.

Xavier Alegre aborda la fundamentación bíblica. Reconoce ciertamente que las palabras de Jesús sobre el matrimonio que recogen los evangelios de Marcos (10,1-12), Mateo (5,31-32; 19,1-12) y Lucas (16,18) proclaman que en el proyecto de Dios, el matrimonio era, en principio, indisoluble, y que Jesús condenó de manera contundente el divorcio. No obstante desde la argumentación bíblica, Xavier Alegre cree insostenible mantener una actitud que margine de la comunidad cristiana a los divorciados – tampoco si se han vuelto a casar–, ya que los textos evangélicos, leídos en su contexto, no dan pie a las condenas y mucho menos a excluirlos de la recepción de la Eucaristía.

José I. González Faus dedica su capítulo a los aspectos teológicos. González Faus se alinea con teólogos como Kasper, que prefieren dar protagonismo y centralidad al principio de misericordia, en lugar de optar por el acatamiento a una ley abstracta que no tenga en cuenta las situaciones particulares. Este principio de misericordia no contradice las razones teológicas a favor de la indisolubilidad del matrimonio.

Jesús Martínez Gordo invita a repensar el sacramento del matrimonio no tanto como contrato indisoluble, sino como comunión conyugal en la que se transparenta el misterio de la comunión divina.

Finalmente Andrés Torres Queiruga, sitúa la cuestión como ejemplo de la actual lucha entre un Papa pastor frente al restauracionismo eclesial de las últimas décadas. Toda la forma como el Papa ha gestionado la convocatoria y la organización del Sínodo han apuntado a un intento de actualizar la novedad salvadora del Evangelio para que responda a sus necesidades prioritarias y esté a la altura de sus justas exigencias culturales.