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(Jordi Llisterri-CR) Cataluña es un país tan católico como Francia, Bélgica, Eslovenia o Luxemburgo. Y probablemente algo más católico que alguno de estos países europeos. Así se puede ver a través de los datos de la Encuesta Europea de Valores en la última oleada realizada en 2008 y de las que ofrecen los centros estadísticos de las instituciones públicas catalanas y españolas.

Siempre es difícil hacer mapas de religiones porque habitualmente las instituciones religiosas operan sin carné y sin censo electoral. Asimismo, muy a menudo los datos disponibles sólo responden a los que ofrecen las mismas instituciones. Pero con todas las limitaciones que tiene, un dato que puede considerarse es la gente que se identifica como católica cuando le preguntan sobre su afiliación religiosa en las encuestas. En países de tradición católica, la respuesta es muy ambigua porque incluye la gente que sólo se siente católica culturalmente, pero ofrece un indicador sobre la presencia de cada confesión en la sociedad.

En este tipo de encuestas, en Europa se pueden dibujar tres franjas de países por su grado de "catolicismo". Por un lado, en colores cálidos en el mapa, la parte en la que el catolicismo mantiene una presencia ampliamente mayoritaria. Arriba del ránquing, en naranja, sólo pasan del 90% Malta y Polonia. Por encima del 80% Portugal, Irlanda y Croacia. Y en un tercer nivel, Lituania, España, Italia, Austria y Eslovaquia, que se mantienen por encima del 70% pero que en algunos casos ya han perdido los porcentajes a la búlgara de anteriores encuestas.

Un segundo nivel, de colores verdes, sitúa a los países en el que el catolicismo es claramente mayoritario, pero en porcentajes que en algunos casos ya no llegan al 50%. Con más de 60% hay Eslovenia, Cataluña, y Luxemburgo, con más del 50% Bélgica, y con más del 40% Francia. Así, los colores verdes dibujan un área francófona que a pesar de ser sociedades fuertemente secularizadas, el catolicismo mantiene una presencia significativa.

Como ocurre desde siempre, en la mayoría de los índices religiosos Cataluña aparece alejada de la media española. En este caso, en 2008 el CEO (Centro de Estudios de Opinión) daba un 65% de católicos en Cataluña y el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) un 78% en el conjunto de España. Pero como también ocurre en otros ámbitos, los índices de religiosidad en Cataluña son similares a los de otros países europeos del ámbito francófono, como el 50% de Bélgica 50% o el 43% de Francia, o, curiosamente, el 66% de Eslovenia.

De lo que si que quedan lejos los índices de Cataluña son de las áreas marcadas en azul en el mapa, con un catolicismo por debajo del 40% como Hungría, Irlanda del Norte, o por debajo del 30% como Países Bajos, República Checa o Alemania. En este grupo y en los que están por debajo, ya aparecen algunos países donde conviven diversas tradiciones católicas, como ocurre en Letonia o Gran Bretaña.