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(Laura Mor –CR) Está jubilado y pagará el viaje de su bolsillo. El próximo sábado 19 el coordinador en Cataluña de la Agenda Latinoamericana, Jordi Planas, visitará Costa Rica, Puerto Rico, Nicaragua, El Salvador y Honduras en el marco de la campaña 'Ida y vuelta'. Una herramienta más de una Agenda nacida hace 25 años para fomentar el intercambio pedagógico entre redes populares.

"La Agenda Latinoamericana es una campaña de educación popular en valores. Es un gran pretexto, una excusa para profundizar en las causas de la situación que estamos viviendo en el mund ", explica Planas. La edición anual incluye 35 artículos y otras informaciones que invitan "a transformar conciencias para que nazcan prácticas nuevas".

El origen de esta herramienta se sitúa en la línea de la pedagogía de la liberación de Paulo Freire. Nace en Latinoamérica en 1992, de manos de Pere Casaldàliga y José María Vigil, con una intención que aún es vigente: "La Agenda invita Occidente a ver con otros ojos, con la mirada de los empobrecidos", recuerda Planas.

Utopía y lucha

De estética colorida –presente en todo el histórico de portadas–, el proyecto casa un discurso reivindicativo con la lógica de la esperanza cristiana. Este año, con el título 'Desigualdad y propiedad' Casaldàliga y Vigil llaman a tomar conciencia de la desigualdad creciente entre personas, en un discurso donde critican también el "secuestro democrático" y la "crisis climática".

Las palabras de los dos fundadores son contundentes: "Deberíamos abofetearnos la cara o pellizcarnos el brazo para comprobar que no hemos perdido la sensibilidad, o la vergüenza propia y ajena, si lo leemos o escuchamos sin reaccionar enérgicamente el momento" escriben en las páginas de bienvenida de la edición de 2016. Con todo, la conclusión abre puertas en vez de cerrarlas: "Utopía por la que vale la pena luchar y soñar", concluyen.

El uso de la agenda

En motivo de los 25 años han renovado el espacio web de la edición catalana. Además de todos los artículos digitalizados, se pueden encontrar documentales, orientaciones pedagógicas, audios, fotografías, libros, cuentos, pósters y folletos relacionados con los temas de la Agenda. Todo de material que complementa la edición en papel, que tiene una tirada de 70.000 ejemplares.

En una entrevista reciente, Vigil explicaba como "muchos maestros rurales se guardan todas las agendas, no para utilizarlas sino como libros de consulta. Los artículos están escritos de forma condensada. Deben ser un itinerario de ideas, concisos, y la gente, a través del diálogo, ya procurará interpretarlos".

"El mundo no cambiará si no cambiamos las personas"

Vigil, como fundador de la agenda, dice también que "hoy la Agenda no es un libro sino una red". Se refiere a la conexión que han logrado establecer entre personas de todo el mundo y que comparten una misma visión de la solidaridad. Lo subraya también Jordi Planas: "Nuestro compromiso nace de un convencimiento: el mundo no cambiará si no cambian los valores y las prioridades de las personas".

Desde Cataluña, la Comisión de la Agenda lleva la edición catalana desde 1995. La comisión permanente apoya todos los actos de difusión y sensibilización, pero cada pueblo y cada colectivo se encargan de organizarlas. Y, de todo el territorio, las comarcas gerundenses aglutinan la muestra más significativa de estas actividades: "Aquí en Girona ha arraigado mucho, nos la hemos hecho algo muy nuestro", explica Jordi Planas.

El coordinador catalán también considera que "la agenda tiene un mensaje muy potente y tiene esta vertiente organizativa popular". Todos los colaboradores trabajan de forma gratuita, "salvo una mínima infraestructura", puntualiza.

Con 25 de trayectoria... ¿ahora qué?

En este tiempo han publicado voces como las de Saramago, Frei Betto, Leonardo Boff o Eduardo Galeano. "Voces autorizadas y de una gran calidad humana y literaria", señala Planas. Este 2016, explica, Casaldáliga y Vigil han dado un paso más anunciando que la agenda "se puede difundir sin dar permiso a nadie". Lo interpreta como una "apertura natural, que ya no es macroecuménica y aconfesional, sino abierta a todo el que comparta esta línea y estas causas".