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(Jordi Llisterri –CR) El abad Josep Maria Soler acababa de recordar que el Concilio Vaticano II dejó bien claro que "la comunidad política y la Iglesia son independientes o autónomas la una de la otra". Pero las primeras preguntas que le han hecho los periodistas han estado sobre qué pensaba del nuevo presidente de la Generalitat, de la desconexión e incluso si se consideraba "un líder moral de los independentistas". Son los temas que han marcado el debate de este martes por la mañana en la sesión en el Fòrum Europa Tribuna Catalunya en la que ha participado el abad de Montserrat.

Soler ha hecho una de las intervenciones más afinadas que ha tenido en los últimos años sobre este tema. Y se han mantenido en que "la posición de la Iglesia es la que ha ido manifestando la Iglesia en Cataluña a través de la Conferencia Episcopal Tarraconense; y en este sentido Montserrat ha ido en la misma línea". Es decir, que según la Doctrina Social de la Iglesia "lo importante es que los ciudadanos puedan expresarse con los votos" y que "la Iglesia respeta y apoya lo que los ciudadanos decidan".

Por el mismo motivo, el abad considera que pronunciarse "más allá, si desconexión o no desconexión, no toca a la Iglesia porque eso ya son opciones concretas que deben tomar los representantes de la sociedad elegidos democráticamente". "Como iglesia no podemos ir ni debemos ir más allá de aceptar lo que democráticamente se haya decidido", ha añadido.

"Nunca he hablado de independencia"

Las preguntas también le han servido para remarcar que "yo en público nunca he hablado de la independencia de Cataluña; yo he hablado de poder votar". Y para recordar que "ni yo personalmente ni Montserrat oficialmente como comunidad nos hemos posicionado". Esto no quita que "después cada monje tiene sus opiniones en una comunidad plural. Cada monje dice y escribe lo que cree". "Montserrat no ha hecho más, ni debe hacer más", concluyó.

Esta era la concreción de la intervención inicial sobre 'El hecho religioso en la sociedad democrática'. Pidió que el tema se planteara "no desde la polémica, sino desde un diálogo sincero, en el que hay que superar las posturas de tipo decimonónico y también las dificultades de ciertos ámbitos religiosos para admitir la autonomía del poder legislativo" .

Un modelo inclusivo

Por ello, ante un modelo de políticas publicas que excluya o ignore el hecho religioso, el abad Soler ha apostado por "un modelo inclusivo, que valora el hecho religioso como una aportación positiva al proceso de realización de las personas, en la promoción de los valores, y de la cohesión social". Del mismo modo, pidió reconocer que "nuestra cultura es ininteligible sin el código cultural de la Biblia" y que, a pesar de la creciente diversidad religiosa, "en nuestro país un número mayoritario de personas se definen cristianas".

Una intervención inicial que ha cerrado pidiendo "establecer un diálogo sincero entre el mundo de la fe reflexionada y el mundo de la secularidad racional".

"Recibid a todos"

La sesión del Fòrum Europa Tribuna Catalunya ha contado con la presencia de tres consejeros, Germà Gordó, Santi Vila y Jordi Jané, del secretario general de UGT de Cataluña, Josep Maria Àlvarez, los ex presidentes del Parlamento, Núria de Gispert y Joan Rigol, y los diputados Jordi Turull y Enric Millo. El acto ha sido presentado por el periodista Arturo San Agustín, que ha remarcado el espíritu de acogida de Montserrat: "'Recibid a todos' es la divisa benedictina". Una idea que también ha recuperado el abate en sus respuestas.

Preguntado por el nuevo presidente, Carles Puigdemont, el abad ha insistido en la necesidad de que "esté al servicio del país, que quiere decir al servicio de las personas". También ha pedido la máxima preocupación social y una actitud de diálogo: "El diálogo siempre es posible". En este sentido, ha ofrecido Montserrat como "un lugar de encuentro, un lugar de diálogo, de acogida de todo el mundo, y si esto contribuye a acercar posiciones y a hacer que la sociedad no se divida ni se rompa, estamos dispuestos a seguir haciendo este servicio".

Entre otros temas, Josep Maria Soler también ha hablado de "la responsabilidad de todos" en acogida de los refugiados y en detener la actual persecución de los cristianos en Siria y en Irak. Asimismo, defendió el derecho "de los creyentes de todas las confesiones a tener lugares de culto", aunque la conveniencia de una gran mezquita en Barcelona se debería valorar con más elementos sobre la mesa.