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(Jordi Llisterri CR) "La Iglesia no quiere salvar individualmente al hombre, sino que quiere constituir un pueblo". Según el historiador italiano Andrea Riccardi esta debe ser la respuesta de la Iglesia ante la globalización. Una respuesta que se encuentra en el Concilio Vaticano II cuando define "la Iglesia como pueblo y comunidad". Un mensaje que ha relanzado el Papa Francisco: "La palabra pueblo ha vuelto a nuestro lenguaje".

Es la propuesta conciliar que ha dado este miércoles el fundador de la comunidad de Sant'Egidio en el III Simposio Internacional sobre el Concilio Vaticano II que se está haciendo en la sede de la Facultat de Teologia de Catalunya. Con una enérgica intervención reivindicó la dimensión comunitaria que propone el Concilio, también como clave de interpretación del programa del papa Francisco. Sobre el Papa, acaba de publicar el libro La sorpresa del papa Francisco.

"Francisco tiene un sueño, que es el del Concilio", y lo expresa en el Evangelii Gaudium cuando, hablando de la renovación eclesial, dice que "sueño con una opción misionera capaz de transformar todo" (n. 27) . La propuesta de "Francisco ha encarnado la reanudación del sueño conciliar". "Francisco no quiere una Iglesia en minoría, quiere unas comunidades de personas". Una propuesta que a la vez toma "distancias de los conservadores y los progresistas", como hizo en el discurso final del Sínodo.

Esta respuesta llega en un momento en el que ha triunfado la globalización, "la primacía del mercado y de la economía financiera", "una lógica mercantil e individualista que disuelve progresivamente la comunidad". Para Riccardi eso es lo que ha llevado a la crisis de la familia y de la religiosidad: "el problema hoy no es el ateísmo; hay una religiosidad en expansión"; "El problema es la crisis de la idea de comunidad". Para Riccardi "estamos en un tiempo de la muerte de lo próximo" pero donde la iglesia tiene respuestas.

"La Iglesia no es una comunidad virtual". "Para encontrar el Señor resucitado debemos estar juntos físicamente". Y esto hace que muchas veces "la Iglesia sea la única realidad comunitaria en el territorio". Esta presencia física y espiritual de la vivencia comunitaria es la oferta "profética de la Iglesia en el mundo solitario de la globalización". Por lo tanto, no se trata ser "una multinacional de valores" o "reducir a un servicio de asistencia religiosa a la población".

Una propuesta de comunidad y de pueblo que se deriva del Vaticano II, ya que "la destrucción de la proximidad es inaceptable por el Concilio". La conclusión final es que "sin el Concilio la Iglesia católica tenía el riesgo de naufragar fuera de la historia como una pequeña comunidad con un gran pasado". En cambio, "gracias al Concilio, gracias al relanzamiento del Concilio del papa Francisco, podemos afrontar la globalización". Els aplausos finales han sido bastante más notables que los de cortesía.

Cuatro simposios internacionales

La conferencia de Riccardi ha abierto el tercero de los simposios internacionales que está celebrando la Facultat de Teologia de Catalunya coincidiendo con los 50 años del Concilio Vaticano II. El decano de la Facultat, Armand Puig, ha explicado el esquema de las sesiones que se realizan anualmente desde 2012 y que se cerrarán el próximo año con una sesión sobre el servicio de la Iglesia y el diálogo que propone la GS.

La sesión de este miércoles la ha presidido el cardenal Lluís Martínez Sistach. "Hablar del Concilio me rejuvenece", ha dicho recordando su presencia en Roma durante los años de la Asamblea convocada por Juan XXIII. Remarcó especialmente "la revolución copernicana que significó para la Iglesia particular" la Lumen Gentium, que puso dar la plenitud de la realización de la Iglesia en cada diócesis, cuando antes "todo estaba muy centralizado en Roma".

Martínez Sistach ha presentado Andrea Riccardi como un gran experto en la historia dela Iglesia del siglo XIX y XX y ha recordado su constante relación con Barcelona. En 2001 recibió el Premi Internacional Catalunya, y Barcelona es de las pocas ciudades que ha acogido dos veces el Encuentro Internacional por la Paz que organiza Sant'Egidio, 2004 y 2011. Riccardi ha correspondido afirmando que la Iglesia de Barcelona ha sabido interaccionar "la realidad particular y realidad universal".

Entre el público de la sala del Seminario Conciliar de Barcelona también se ha hecho presente el director general de Asuntos Religiosos, Enrique Vendrell, y el obispo de Tortosa, Enrique Benavent, que también ha intervenido en el Simposio.

Tras la conferencia Andrea Riccardi ha hecho un encuentro con periodistas.

Aquí pueden ver toda la ponencia en el Simposio: