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(Jordi Llisterri CR) Después de la conferencia en la Facultad de Teología de este miércoles, el fundador de la comunidad de Sant'Egidio, Andrea Riccardi, ha hecho un encuentro con periodistas donde ha hablado de todo. Siempre respondiendo fijamente a los ojos de quien hace la pregunta. Y ha salido el tema catalán.

Para Riccardi son dos temas. Primero la afirmación de que "la identidad nacional catalana existe. Hay una historia. Incluso diría que hay un catolicismo catalán". Según Riccardi existe "y no sólo por una cuestión de lengua, porque una lengua es una cultura". Y el segundo tema es preguntarse si "en la Europa que va hacia la unidad, ¿hay la necesidad de crear nuevos estados? ¿O es necesario disminuir los estados?".

Para Riccardi, que fue ministro de Cooperación en el gobierno técnico de Monti, este es el problema de fondo. Porque "Europa está en un momento difícil: o avanzamos en la unificación o iremos sólo a un gran mercado común". Y "si no se hace la unidad europea, nuestros pequeños estados europeos serán unas repúblicas turísticas para los japoneses, indios o chinos. Europa tiene el riesgo de no existir si no creamos una Europa unida".

En este contexto, Andrea Riccardi cree que "el problema catalán plantea a los europeos lo que significa ser Europa". Un problema que ha circunscrito al caso catalán o escocés: "creo que no se puede dar credibilidad en Gran Padania, no me parece un problema". Y, por tanto, ahora hay que hablar sólo de un "un problema británico y de un problema español". Esto quiere decir, "un problema de España y de la política de España" que se enmarca en la crisis de los estados, que "han perdido representatividad y poder".

La oposición al papa

Además del tema catalán, las reformas de Francisco también han sido el centro de la conversación. Al igual que ha hecho con el diálogo con el público después de la conferencia, reconoció que "las reticencias al papa no son sólo en la curia". "El Papa tiene oposición y lo sabe", pero cree que esto no es ninguna novedad en la historia de la Iglesia. Y "es legítimo. La Iglesia no es una armada totalitaria".

En este sentido se refirió a las supuestas presiones de sectores conservadores para que Benedicto XVI desautorizase el debate sobre los temas familiares que ha abierto el Sínodo: "Si lo han hecho, sería estúpido. Si el papa Benedicto estuviera al 100% en contra de lo que piensa Francisco, nunca rompería su silencio".

Para Riccardi lo más importante es que en este momento el catolicismo está en una encrucijada: "Es tiempo de vida o muerte del catolicismo". Pero el Papa Francisco tiene un programa y "quiere hacer triunfar la gran alianza con el pueblo". Esto se contrapone al "gran error del catolicismo que ha sido presentarse como el partido de los valores tradicionales: el catolicismo es el partido de la Esperanza".

También se ha mostrado muy preocupado por el genocidio cristiano en Oriente. Para Riccardi, el problema también es que "sin las minorías cristianas las sociedades orientales serán más totalitarias". Y que lo que sufren es la crisis que vive hoy el islam, que es "el enfrentamiento entre un islam dividido: el islam totalitario contra el otro islam". Alertó que además de situación de Siria y de Irak, ahora es muy preocupante la situación en Libia.

Finalmente destacó el liderazgo del Papa argentino en Europa, "que no es un liderazgo mesiánico, es una fuerza serena". "Francisco entró en Europa por las periferias, por Lampedusa y por Albania" y en la visita al Parlamento europeo "ha pasado su doctorado europeo", como hizo en su momento Juan Pablo II".