Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

(David Casals CR) La tarde de este lunes no ha sido sólo unas horas de lluvia y tormentas. Para la comunidad musulmana que vive en Cataluña, cuando el sol se ponía acababa el ramadán de este año, el 1435, el periodo más sagrado para esta tradición.

Los musulmanes tienen un calendario lunar, y los mesos cambian una vez la luna ya ha completado su ciclo, y nunca se puede confirmar plenamente el inicio y final del ramadán hasta que la luna así lo indica.

De hecho, los profesionales que trabajan en el ámbito de la diversidad y la mediación en Cataluña aseguran que cada año suelen recibir las mismas llamadas de los poderes públicos preguntándoles cuando termina el ramadán: "Cuando lo dice la luna", y no siempre está fijado al 100% en el calendario, recuerdan.

Tiempo de hermandad

En cualquier caso, lo que está claro es que se ha terminado un un período marcado por diferentes conceptos: espiritualidad, autocontrol y reflexión.

Para muchos musulmanes se trata de una época del año fuertemente marcada por la espiritualidad: el ayuno de comida y bebida que deben hacer casi todos los segudores de la fe islámica, con algunas excepciones, como las mujeres embarazadas, los ancianos y los enfermos, entre otros.

Para otros, el mes de ramadán es también un periodo festivo. "Es un mes de hermandad, como la Navidad" por los cristianos, asegura en su blog sobre Islam el periodista y arabista Jordi Llaonart.

"Algunos musulmanes dejan atrás 30 jornadas de espiritualidad, lectura, paciencia, autocontrol y reflexión, aunque para la mayoría han sido días de tímida introspección y noches de fiesta en familia, comilonas y televisión", añade.

En cualquier caso, ha terminado un periodo muy importante para los musulmanes: es uno de los cinco grandes preceptos que han de secundar los fieles, que por un lado va acompañado de oración y lectura del Corán, pero también de un aspecto comercial, con campañas publicitarias de grandes marcas durante este mes. Lo mismo ocurre con la Navidad cristiana o con tradiciones de otras religiones.

Durante todo este mes, se han hecho en Cataluña muchos 'iftar', comidas comunitarias realizadas tras la puesta de sol, a partir de la cual se termina el ayuno. Ya es toda una tradición la que se hace en el barrio del Raval de Barcelona, ​​organizada por Tot Raval; pero también se han hecho muchas otras, como las del Palau de Pedralbes de Barcelona, ​​Sant Vicenç dels Horts o Mataró.