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(Jordi Llisterri-CR) Casi mitad y mitad. La última encuesta del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO) de la Generalitat vuelve a dar una mayoría a favor de la independencia de Cataluña con cinco puntos de diferencia: 48,7% por el sí, y 43,6% de por el no. Si se busca la misma respuesta sólo entre los encuestados que se declaran católicos, esta diferencia se reduce sólo a un punto, con el independentismo por delante: 47,6% por el sí, y 46,3% por el no.

La encuesta se basa en 1.500 entrevistas presenciales realizadas a partir del 16 de octubre. Por lo tanto, recoge el impacto del referéndum del 1 de octubre y de las movilizaciones posteriores. Aunque el objetivo de la encuesta no es la dimensión religiosa, como en otras encuestas del CEO incluye una pregunta sobre la afinidad religiosa de cada entrevistado. Según la encuesta, un 54% de los catalanes se declara católico. Es un dato aparentemente fiable porque es muy similar a la del último barómetro sobre religiosidad de la Dirección General de Asuntos Religiosos.

Así, si en un supuesto referéndum sólo votaran los católicos, según la encuesta del CEO continuaría ganando el "Sí" pero con mayoría mucho más ajustada. Del 53% / 47% a favor del sí, se pasaría al 51% / 49%.

 

Como en encuestas anteriores, la decantación del voto de los católicos en este tema es muy similar a la del conjunto de la sociedad. Por ejemplo, en 2012, al inicio del Proceso, había una clara mayoría independentista entre los encuestados y una parte muy importante indecisa o indiferente. También pasaba entre los católicos, aunque con una mayoría independentista algo más reducida. Ahora, el aumento del "No" y de la polarización a favor y en contra que se ha dado en las encuestas, también se ha producido entre los votantes que se declaran católicos.

En definitiva, el posicionamiento del votante católico en este tema, no es muy diferente de la del conjunto de la sociedad.

El "voto católico"

Lo que sigue mostrando claramente la encuesta son las diferencias del perfil religioso del votante de cada partido. Pero el "voto católico" está muy repartido y tiene una presencia significativa en todos los partidos. Si la población que se identifica como católica es el 54,5%, entre los votantes del PP representa 81%; entre los de Ciudadanos 71%; y entre el PSC el 60%. Junts pel Sí se mantiene por encima de la media con 57% de votantes católicos.

Por debajo de la media se sitúan los partidos más a la izquierda. Sin embargo, el número de votantes de estos sectores que se declara católico es bastante relevante: en el espacio de los Comuns un 40%, y en las CUP, un 25%.

Sumando los diversos partidos, las diferencias entre los católicos y el conjunto de la sociedad se diluyen. Dentro del bloque independentista (JxS y CUP) los votantes católicos son casi los mismos que la media catalana, el 53,4% y los del bloque constitucionalista (PP + C 's + PSC) son el 66,3%.

Las diferencias entre el perfil religioso del votante de cada partido se repite en el grado de valoración de la Iglesia Católica. Es claramente más alta entre los votantes del PP y del Ciudadanos, más cerca de la media entre PSC y Junts pel Sí, y muy por debajo entre CSQP y las CUP.