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Alasdair MacIntyre (Glasgow, 1929), es un filósofo y sociólogo católico escocés que fue profesor en diversas universidades como las de Essex (Inglaterra) y Vanderbilt (Estados Unidos). Es “Senior Research Professor of Philosophy” en la Universidad de Notre Dame y es conocido por sus trabajos sobre la Ética de la virtud. Escribió en 2012 el libro “Dios, Filosofía, Universidades. Historia selectiva de la tradición filosófica Católica”.

MacIntyre presenta en este libro varios argumentos sobre la importancia y la necesidad de la Filosofía, así como un recorrido histórico por la Filosofía Católica, respondiendo a la necesidad de que sea más conocida, poniendo el énfasis en su desarrollo histórico, en las interacciones entre los filósofos y las situaciones sociales y culturales, así como en ofrecer respuestas a las cuestiones que son de interés para sus contemporáneos.

No puedo resumir aquí esta obra, que es muy interesante, sino centrarme en destacar un aspecto y reflexionar sobre él. Para MacIntyre lo que caracteriza a la tradición de la Filosofía Católica a lo largo de su historia es que, como dice el título del libro, Dios, Filosofía y Universidades han ido siempre juntas. La relación que para el autor tiene la Filosofía Católica con la universidad la podemos ver en un doble sentido: Por un lado la Filosofía Católica se desarrolla en las universidades, y por el otro las universidades tienen una inspiración cristiana-católica para llevar a cabo su misión desde la Filosofía Católica.

Debemos situar a MacIntyre en el contexto de la universidad Humboldtiana. Ésta se desarrolló en Alemania, en concreto nació en la Universidad de Berlín (1810). La visión de su fundador, el lingüista y liberal prusiano Wilhelm Von Humboldt, era que la universidad debía ser autónoma y que en ella los profesores pudieran desarrollar la investigación en los diversos saberes y ciencias libremente. Cuando se habla de Universidad Humboldtiana se hace referencia pues a una universidad que investiga al más alto nivel en las diversas ramas del conocimiento. Sin embargo, hay otro aspecto distintivo en la universidad humboldtiana del que no se habla tanto. Será porque es un aspecto implícito que ya se da por supuesto. Se trata de la "bildung" (formación) que tiene que ver con la profundización en los valores cristianos, que son un complemento necesario de formación junto a la educación e investigación científicas. Con la especialización de las disciplinas quizás en los últimos años la formación más generalista había tenido menos desarrollo, pero en las universidades Humboldtianas (públicas) existe con toda naturalidad la Facultad de Teología junto a otras disciplinas.

Por lo general los países de tradición Humboldtiana son también países de tradición multiconfesional, donde el Catolicismo puede ser minoritario o mayoritario. Sin embargo, en las Universidades Católicas de estos países, en algunos casos consideradas como públicas, suele haber también con naturalidad Facultades de Teología y Filosofía donde se desarrolla -como expone MacIntyre- el pensamiento católico. MacIntyre habla pues de la Universidad desde la experiencia de los países donde está implantado el modelo Humboldtiano, como es el caso del Reino Unido o Estados Unidos, donde conviven en las universidades desde siempre la Filosofía y la Teología Católicas con las demás ciencias. Por esto el profesor Miguel Martí Sánchez de la Universidad de Navarra explica cómo, para MacIntyre, la tradición filosófica Católica no ve contradicción alguna entre Revelación, Teología y los demás saberes. En estas universidades, pues, se desarrolló con el tiempo la praxis de que la Teología y las otras ciencias y saberes pueden enseñarse en la misma institución, y ayudarse unas a otras.

Esto es muy diferente a nuestro modelo estatal de universidad que es de influencia Napoleónica, donde la Teología, en nombre de la neutralidad del estado, se excluyó de la universidad. También las universidades perdieron su genuina autonomía académica para pasar a ser un ente del estado, con las ventajas e inconvenientes que ello conlleva. Las Universidades Católicas, en países como el nuestro, han tenido que crearse totalmente al margen del estado, sin embargo las Universidades Católicas o de inspiración cristiana se han desarrollado siguiendo los mismos modelos que las universidades hermanas de países con tradición Humboldtiana, a veces sin embargo sin la presencia de la Teología y en cambio sí de la Filosofía. Lo cierto es que se iniciaron de forma relativamente tardía. Lo hemos analizado con más detalle, pero no podemos desarrollar aquí una explicación de los motivos que nos parecen que fueron influyentes (1).

Hoy las Universidades Católicas desarrollan con gran naturalidad la investigación en las diversas ramas en un contexto de pluralismo y libertad de cátedra y donde los estudiantes no escogen necesariamente la universidad sólo por su carácter Católico sino que lo más frecuente es que lo hagan por su calidad universitaria y formativa. Sin embargo, la relación entre Filosofía Católica y misión universitaria sigue siendo primordial para la identidad de la Universidad.

Lo interesante de MacIntyre es que pone de manifiesto cómo esta relación es muy importante también para el Catolicismo, pues permite que se desarrolle el pensamiento católico y un modelo de formación superior, en diálogo con las demás ciencias y saberes y con el pensamiento contemporáneo. MacIntyre mismo es un buen ejemplo de ello. Son aspectos importantes para la Iglesia hoy.

Ver:

Gallifa, J. (2021) La Universitat Ramon Llull. Orígens i evolució del projecte universitari i desenvolupament d’un model singular d’educació superior. Lleida: Pagès Editors