Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

Promover el uso de la expresión «Felices fiestas» tiene como objetivo evitar la palabra Navidad, de acuerdo con un documento llamado #UnionOfEquality. Directrices de la Comisión Europea para una comunicación inclusiva, presentado por Helena Dalli, Comisaria de Igualdad de la UE. En este documento se afirma: «No todo el mundo celebra las fiestas cristianas y no todos los cristianos las celebran en las mismas fechas». Este documento ha recibido importantes críticas, muchas de ellas bien fundamentades. El cardenal Pietro, secretario de Estado del Vaticano, valora que se quiera evitar una discriminación, pero que con esta propuesta se ataca a la persona al no respetar la diversidad y al ir en contra de lo que es una realidad que implica la destrucción de las raíces, como se recoge en un artículo de Aciprensa. El documento ha sido devuelto. Probablemente se querrá reformular. Existe hoy una tendencia de querer reformular todo desde cero, como si no existiera la historia. Ocurre también en la lengua, especialmente al confundir sexo con género gramatical. La propuesta desemboca en un cierto caos lingüístico. Se trata de la tentación de adamismo: conmigo empieza la historia. Todo lo anterior es prescindible.

En Navidad, algunos grupos quieren eliminar el perfume sin afectar al frasco. Vaciarlo de significado sin tocar la carcasa. Suprimir la festividad (que implica la celebración de un motivo) manteniendo la fiesta (día en que no se trabaja). Demasiados intereses en juego, emociones y raíces para combatirlos y destruir la carcasa. Siempre se puede aguar el sentido. Este afán inclusivo, llevado al extremo, destruye la diversidad y convierte el calendario en un erial.

Sea lo que sea, los cristianos celebramos el nacimiento de Jesús como la aparición de Dios encarnado en nuestra historia colectiva i personal. Fácilmente nos podemos distraer de lo esencial con las lucecitas, con la publicidad comercial, con el despilfarro o con la polémica. Sería un error. Cuando Jesús nace en el corazón de una persona, se transforman sus relaciones sociales en un clima de paz, servicio y fraternidad.

 

Lluís Serra i Llansana – CC – 19 de diciembre de 2021 – núm. 2204 – pág. 23.