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(CR) La dominica i activista Lucía Caram ha fet publica aquest dimecres una nota en què demana perdó a les persones que es van sentir ofeses per les seves paraules sobre la virginitat de Maria en el programa Chester in Love emès aquest diumenge. En la nota assegura que creu que “va quedar clara la meva fidelitat i amor a l'Església, a l'Evangeli i al projecte de Jesús”.

En l’entrevista, Risto Mejide li qüestiona la literalitat de la virginitat de Maria i Sor Lucía Caram afirma: "sé que molta gent se'm tirarà a sobre, però jo crec que Maria i Josep tenien una relació normal de parella i el normal era tenir sexe”. Des de dilluns, aquestes declaracions han estat titllades de blasfemes des de mitjans digitals integristes i una campanya a Change.org demanen a la Congregació per a la Vida Consagrada que Caram sigui sancionada. Fins i tot amb l’excomunió.

Dimarts, el bisbat de Vic, diòcesi on està situat el convent de Lucia Caram a Manresa, va publicar una nota on recorda “que forma part de la fe de l’Església, des dels seus inicis, que Maria fou sempre verge”. Sense citar el nom de Sor Lucía, el bisbat afirma que “aquestes declaracions no s’ajusten a la fe de l’Església” i lamenta la confusió que hagin pogut crear en el poble fidel.  

En la nota de Lucía Caram afirma que quan va ser preguntada sobre el matrimoni de Josep i Maria, “vaig voler manifestar que no m’escandalitzaria si hagués tingut una relació de parella amb Josep, seu espòs, i crec que tot això entra dins el misteri, del dipòsit de la fe”. Per això, demana “disculpes” i assegura: “no vull ni trencar la comunió amb ningú i menys amb l'Església que és la meva casa”.

Alhora, justifica la presència en un programa polèmic perquè creu que “vaig poder manifestar la vivència alegre del celibat, com una opció que omple i és fecunda, com una opció vàlida que permet viure tota per a Déu i tota per a la humanitat”. I també “la certesa que el sexe no és brut ni una cosa condemnable, i que el matrimoni i el sexe són una benedicció”.

Nota a raiz del programa Chester io Love

Sor Lucía Caram, op

Desde la comunión con la Iglesia y el Pueblo de Dios, invocando la bendición de María, la madre de Jesús, mujer toda de Dios y toda de la humanidad, escribo estas letras animadas por mi amor a las personas, a la gente sencilla y al Dios de la vida, a Jesús cuyo proyecto de vida es el mio.

El domingo pasado se emitió un programa Chester In Love en Cuatro TV. En el mismo pude manifestar la vivencia alegre del celibato, como una opción que plenifica y es fecunda, como una opción válida que permite vivir toda para Dios y toda para la humanidad, expropiada para utilidad de las personas, para el Reino querido por Jesús.

En dicho programa hablé del sexo como una bendición cuando se vive sin egoísmos y desde el respeto al otro, y manifesté mi fidelidad a la opción de vida que escogí, viviendo la virginidad como una opción que se antepuso ante las dificultades, por la fuerza de la vocación y la misión.

Al preguntarme por la virgen María manifesté, como lo creo, que María, seguramente estaba enamorada de José, y creo que ella era una mujer plena, como lo demuestra su presencia discreta pero contundente en los Evangelios. Quise manifestar que no me escandalizaría si hubiera tenido una relación de pareja con José su esposo, y creo que todo esto entra dentro del misterio, del depósito de la fe, y también de una fe que unos viven y aceptan sencillamente y otros sin menos sencillez, con la fe, también buscamos entender.

Esto último escandalizó a muchos, tal vez porque no hubo espacios para matizaciones, pero creo que quedó claro mi fidelidad y amor a la Iglesia, al Evangelio y al proyecto de Jesús, así como la certeza de que el sexo no es sucio ni algo condenable y que el matrimonio y el sexo, son una bendición.

Me duele el sufrimiento de la gente, y sobre todo de la gente sencilla. Si alguien se sintió ofendido, pido disculpas. Y si alguién no entendió mis palabras, estoy dispuesta a dialogar. Pero que nada hiera el respeto, el amor y la comunión

Desde la Comunión con la Iglesia y el respeto a lPueblo de Dios

Me preocupa la lectura fragmentada, ideológica y perversa que algunos martillos de herejes, sedientos de venganza y animado por el odio, han hecho llenando de calumnias, amenazas serias, incluso a mi vida, en diversos medios.

Me mueve en todo el amor a los más pobres. Estoy dando lo mejor de mi vida al servicio del Evangelio y creo que este es el mensaje y lo que he querido manifestar: Somos hombres y mujeres, libres para amar, y llamados para servir de diversos modos.

Todos somos un misterio, y la fe también tiene los suyos. En todo caso, no quiero ni romper la comunión con nadie y menos con la Iglesia que es mi casa, pero tampoco quiero salirme del Evangelio, que es mi norma, hiriendo la caridad y la fe de los sencillos.

Desde la comunión el amor a la verdad y el servicio a los preferidos del Reino,

1 de febrero de 2017