Dues empreses que són en el territori del bisbat de Sant Feliu han iniciat tràmits per reduir la plantilla o bé per tancar l'empresa. Una és Freixenet-Henkell que, després de la negociació amb els treballadors, ha decidit acomiadar 154 treballadors i no els 180 previstos inicialment. I una altra és RDM Barcelona Cartonboard, que té una plantilla de 237 treballadors. L'Equip Diocesà de Pastoral obrera de Sant Feliu s'ha posat en contacte amb el comitè d'empresa de totes dues, per expressar-los la solidaritat de l'Església amb la seva situació, una solidaritat que hem expressat a través d'aquest comunicat publicat i distribuït pel bisbat de Sant Feliu. Compartim en aquest blog l'escrit que ens ha fet arribar el president del comitè d'empresa de RDM.
(Pedro Aguilera) Quiero agradeceros, en mi nombre y en el de toda la plantilla de RDM Barcelona Cartonboard, por vuestro apoyo y por haberos puesto en contacto conmigo. Para que podáis elaborar vuestro relato con veracidad y objetividad, me gustaría poneros en contexto desde el principio.
Nuestra empresa fue fundada en 1967 y nos dedicamos a la fabricación de un cartoncillo llamado litográfico, que se caracteriza por ser el material que normalmente recubre productos alimentarios y farmacéuticos. Nuestros principales clientes son empresas gráficas del sur de Europa, incluyendo España, Portugal, Francia y el sur de África. En España, nuestros productos se utilizan principalmente en packs de yogures, cajas de cereales, productos congelados, así como en envases para productos de farmacia y parafarmacia. Entre nuestras marcas más relevantes están Kellogg’s, Danone y McDonald’s.
No somos una fábrica convencional; nos denominamos factoría porque desde el inicio del proceso hasta el envío a las gráficas, todo se realiza en nuestro centro de trabajo. Actualmente, dependemos de esta planta 237 familias, y si contamos los empleos indirectos, estimamos que somos alrededor de 450 familias en total.
Somos reconocidos como una empresa pionera en el reciclaje de cartón, con una capacidad de producción de hasta 34 toneladas por hora. Operamos las 24 horas del día, los 365 días del año, no solo produciendo sino también recogiendo el cartón que depositan los ciudadanos en los contenedores azules, además de la recogida en las industrias de la zona. El 80% de la materia prima que utilizamos para reciclar proviene del reciclaje, lo que refuerza nuestro compromiso con la sostenibilidad.
Lamentablemente, denunciamos que el departamento de medio ambiente no está brindando todo el apoyo necesario para evitar el cierre de nuestra planta. Según nuestros cálculos, basados en datos de la AMB del 2023, y considerando el auge del comercio electrónico en los últimos años, cada habitante del área metropolitana genera hasta 34 kg de residuos de papel y cartón al año. Esto equivale aproximadamente a 110.000-115.000 toneladas anuales que dejarían de reciclarse y serían enviadas a vertederos o trasladadas a Zaragoza, ya que el centro de reciclaje del Prat está desbordado. Esto implicaría unos 35 camiones diarios en la autovía A2 en dirección a Zaragoza, con la consiguiente huella de carbono y colapso de la vía.
El posible cierre de nuestra planta responde, en nuestra opinión, a una maniobra de especulación. Los terrenos en los que estamos ubicados tienen un valor muy alto, entre 500 y 850 euros por metro cuadrado, y el espacio de 125.000 m², con excelente comunicación y condiciones ideales para un centro logístico, sería muy codiciado. Además, somos la única parcela con una conexión eléctrica superior a 60 Megavatios y acceso a agua de pozos (freática), lo que también la hace atractivas para la instalación de un centro de datos.
Esto complica aún más la reindustrialización en un sector manufacturero, ya que estas actividades requieren menos mano de obra.
Por último, cabe destacar que la operación inmobiliaria realizada por el fondo de inversión Apollo y el grupo RDM, quienes compraron esta planta en 2019 por 46 millones de euros, ha disparado su valor a más de 180 millones de euros. Todo esto menosprecia el proyecto de vida de las 237 familias que dependen de esta planta.