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(CR) Un acte cultural i de culte a la Sagrada Família ha estat el moment públic del Congrés de la pastoral a les grans ciutats que aquesta setmana es fa a Barcelona. El papa Francesc ha dirigit un missatge als assistents en el que remarca la importància de fer sentir “la proximitat i la misericòrdia de Déu” en les grans metròpolis. Un text que també convida als pastors “a trencar els esquemes als que estem acostumats quan sigui necessari”.

L’acte ha tingut una part musical amb la Polifònica de Puig-reig i l’Escolania de Montserrat. També s’han presentat la realitat dels cinc continents amb el testimoni de quatre catalans procedents d’altres països.

Dins de l’acte, el cardenal Lluís Martínez Sistach ha presidit una litúrgia de la Paraula. En l’homilia, basada en la lectura de l’Apocalipsi, ha explicat que “el cristianisme va començar a la ciutat de Jerusalem i d’allí s’expandí a les altres ciutats” i ha situat com horitzó de les pastoral a les ciutats “el Jerusalem celestial” que representa el temple de Gaudí.

L’acte ha anat precedit d’una breu salutació a la sagristia de la Sagrada Família amb el president Artur Mas, la presidenta Núria de Gispert, l’alcalde Xavier Trias, i el president de la Diputació, Salvador Esteve. Els bisbes catalans i l'abat de Montserrat també han estat convidats a l’acte de la Sagrada Família, que ha començat amb una foto de grup a l’altar de la Basílica.

Missatge del papa Francesc dirigit al cardenal Lluís Martínez Sistach

“Querido Hermano:
Te saludo con afecto en estos momentos en que se dan los últimos pasos del Congreso Internacional de Pastoral de las Grandes Ciudades, celebrado en Barcelona. Y saludo también a los organizadores y participantes en sus distintas fases. 

Me alegro por los esfuerzos realizados, y aliento a todos a seguir reflexionando, de manera creativa, sobre el modo de afrontar la tarea evangelizadora en los grandes núcleos urbanos, cada vez en mayor expansión, y en los que todos necesitan sentir la cercanía y la misericordia de Dios, que nunca los abandona. Él siempre sabe hacerse encontrar, toma la iniciativa para ofrecer el sentido de la vida verdadera a quienes están solos, desorientados o doloridos por las heridas provocadas a menudo por una sociedad frenética e insolidaria.

La Iglesia tiene la misión de hacer llegar la Buena Noticia de Jesucristo y su amor salvador a los diferentes ambientes, sin temer al pluralismo y sin caer en discriminación alguna. No considera una pérdida salir a las periferias, o cambiar los esquemas acostumbrados, sí es preciso. Como a una madre, lo que le interesa es el bien de sus hijos, sin escatimar esfuerzos y sacrificios: que no les falte la luz del Evangelio para llevar una vida fecunda de esperanza, de alegría y de paz; que no les falte acogida para sentirse integrados en una comunidad, sea en circunstancias de disgregación como de frío anonimato; que crezca en ellos el espíritu de auténtica solidaridad con todos, especialmente con los más necesitados.

Pido al Señor que los trabajos de ese Congreso iluminen la acción pastoral en el momento actual, y les bendigo de corazón a los congresistas y a cuantos participan en el solemne acto que, con esta ocasión, tiene lugar en el emblemático templo de la Sagrada Familia, en Barcelona.

Te ruego que reces y hagas rezar por mí y por los frutos de mi servicio a la Iglesia.
Que Jesús te bendiga y la Virgen santa te cuide.
Fraternalmente, Francisco”