El pasado martes día 24, un par de horas después de ver publicados los nuevos currículos de la asignatura de Religión Católica en el BOE, tuve la osadía de redactar una breve reflexión sobre el cambio profundo que estos nuevos currículos comportaban respecto a la situación anterior. Lo hice muy consciente de que la polémica no tardaría en ocupar amplios espacios en los medios de comunicación. No me equivoqué. Todos hemos sido testigos del conflicto.

Páginas