Desde la amistad y el respeto

 
Queridos amigos:
 
Hoy escribo esta carta en la que humildemente quiero hablar de un buen amigo, a quien la Prensa no siempre ha tratado con justicia. Son unas reflexiones nacidas de la amistad y el respeto a una persona íntegra a quien tengo el gusto de conocer y con quien comparto inquietudes y trabajos sociales. Os quiero hablar de él , porque creo que es justo que se sepa quien es Lluís Corominas y se haga justicia con un hombre justo.
 
Gracias y buen año.
 
Conozco personalmente a Lluís Corominas, y no lo conozco por ser “el yerno de los Tous” –como se le dice a partir del episodio del 9 de diciembre del 2006 en el que desgraciadamente murió una persona que estaba robando, junto a otros en casa de sus suegros-, sino que le conozco a él como persona. Con esto quiero decir que las dimensiones de los hechos se han mediatizado por ser miembro de la Familia Tous, atendiéndose más a la repercusión mediática que le da esta vinculación, que por los hechos en sí. Seguramente, en un caso similar, ni hubiera habido tanto ensañamiento por determinado tipo de prensa, ni se hubiera rizado tanto el rizo con tal de vender la noticia sin pensar en el mal que se hacía.
 
Y quiero decir quien es Lluís Corominas porque creo que es injusto que corra tanta tinta  sin tener en cuenta a la persona. Y voy a hablar no de oídas, sino dando fe, desde mi experiencia personal y desde el trabajo que con él  he compartido y comparto en tareas humanitarias.
 
Lluís es una persona cercana, afable y con un carácter muy accesible. Tiene una gran sensibilidad y un compromiso muy marcado hacia las personas que sufren, como lo ha demostrado y demuestra en su trabajo como voluntario al servicio de los más pobres. Lluís es sumamente sencillo y siempre está dispuesto a echar una mano. Donde está Lluís hay alegría y buen rollo: ¡es la alegría de la fiesta!
 
Es un enamorado de su familia y un buen amigo de sus amigos. Tiene un temperamento muy apasionado y es como si viviera a tope, porque ama la vida. Es todo corazón y se lanza si ve que se le necesita o que puede hacer un favor. No tolera las injusticias y le hace daño la violencia, el que la gente no se entienda o el que algunos se aprovechen de los más débiles.
 
Le he visto en mil detalles atendiendo con delicadeza exquisita a inmigrantes y a gente que está en la calle o se lo pasa mal, y su trato es igualmente exquisito con ellos que con los de otros niveles con los que se relaciona. Para Lluís, lo importante es la persona.
 
Muchas veces hemos hablado de lo que ocurrió aquella noche, y muchos sabían de la tensión, miedo y sensación de desamparo que vivía él y toda su familia con los sucesivos intentos de robo en los domicilios de los diferentes miembros de la familia  Tous, habiendo colocado micrófonos en casa de su cuñada. Tanta vulnerabilidad le hacía daño, y se sentía preocupado por esa situación, sobre todo por lo que esto significaba para los más pequeños de la familia y porque esta situación les quitaba la tranquilidad y les tenía en vilo. Y él, se sentía responsable, como se siente responsable de que los otros se lo pasen mal o sufran: siempre quiere buscar una solución y velar por la calma.
 
Aquella noche, Lluís, entre la presión de los últimos días, las imágenes de los ladrones, el guarda de seguridad que le informaba, y todo lo que estaba sucediendo, se vio y se sintió hombre muerto y por eso actuó. Estoy segura y pongo las manos en el fuego que lo hizo en defensa personal, porque veía que su vida peligraba, en un acto de legítima y espontánea auto-preservación. Ante la rapidez de lo hechos, en medio de la noche reaccionó como seguramente hubiéramos reaccionado la mayoría de las personas. El miedo es paralizante, pero también es imprevisible y uno nunca puede garantizar que puede hacer cuando está preso en una situación en la que se está tan expuesto.
 
Cualquiera de nosotros, en los últimos años hemos visto cómo van creciendo los robos y cómo existe cada vez más peligro y más sensación de inseguridad: la gente va a por todas, y eso quiere decir que están dispuestos a matar en caso de ser descubiertos o atacados. Y eso no es nuevo. Y hemos visto imágenes y más imágenes de diferentes colectivos de inmigrantes, por ejemplo de los Países del Este que han sido detenidos o que se organizaban para robar como auténticas mafias; y hemos oído hablar y visto imágenes de los latins kings y de lo que eran capaces de hacer; y en Manresa muchos hemos padecido en los últimos años repetidos robos por otras personas de diferentes colectivos… Y todo hemos pedido y hemos exigido más seguridad, porque el miedo, cuando se le ve de cerca, es agotador y desgastante.
 
Estoy segura que nunca fue la intención de Lluís tirar a matar a nadie, porque él no tolera la violencia. Quienes le conocen pueden dar fe de esto: Lluís es un hombre bueno, un hombre pacífico, y no es difícil acertar si afirmamos que su impulsividad le jugó una mala pasada, o le llevó a defenderse como pudo.
 
Espero que el juicio se celebre pronto y que de una vez por todas se deje a Lluís vivir con tranquilidad. Deseo que quienes tengan que emitir su juicio valoren con sentido de justicia y humanidad. Y deseo también que cada vez tengamos en nuestro País más seguridad, que no estemos expuestos a las mafias que en busca del botín vienen a por todas. Pediría a los cuerpos de seguridad que la afiancen, porque uno de los asaltantes, pagó la fianza, y después de un tiempo se fugó… Y como éste muchos, impunemente, continúan sembrando el miedo y burlando la seguridad  Y pediría a la prensa que no sea tan beligerante y que de una vez por todas se callen y dejen a la justicia hacer su trabajo.
 
Yo por mi parte agradezco haber conocido a una persona como Lluís Corominas y me siento orgullosa de su amistad. Anna R. Alós, que escribió el libro 'Los Tous. Historia de una familia, una empresa y un osito hecho joya', manifestó que mientras escribía el libro, buscó información sobre Lluís Corominas, y por más que lo intentó y provocó, no encontró quién le hablara mal de él. Creo que eso lo dice todo.